Guía práctica
Llega un hermano: qué hacer antes de que aparezcan los celos
Los celos no se previenen negándolos. Se previenen dándoles sitio.
Antes del nacimiento
Evita el discurso de «vas a tener un amigo para jugar»: durante el primer año el bebé no juega, llora y ocupa brazos. Prometer algo que no va a pasar genera decepción y desconfianza. Es más útil contar la verdad: al principio dormirá y llorará mucho, y tú y yo seguiremos teniendo nuestro rato.
El rato
Quince minutos diarios, a la misma hora, exclusivos, sin bebé y sin móvil. Es la medida que más impacto tiene de todas, y también la más difícil de sostener. Si un día no puede ser, se avisa y se recupera.
Cuando aparecen los celos
Aparecerán, y a menudo no como agresión sino como retroceso: volver a pedir el chupete, hacerse pipí, hablar como un bebé. No es manipulación: es una forma de comprobar que ese sitio sigue siendo suyo. Nombrarlo sin castigarlo lo acorta.
La frase que ayuda: «puedes estar enfadado con el bebé, y yo te sigo queriendo igual». La que no ayuda: «tienes que quererle».
Qué leer
Cuando estoy celoso para nombrar la emoción sin culpa, y Somos de leche si hay preguntas sobre el bebé y la lactancia. Empieza semanas antes del nacimiento, no después del primer conflicto.
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